Buscando el proyecto perfecto
Suscríbete
#051. Damocles, un fénix y una hidra.

by José Luis de la Rocha

El otro día nos vino un marrón gordo en un proyecto.

Ese típico que no te deja dormir por la noche.

Ese típico por el que tienes que parar todo lo que estás haciendo para atenderlo.

Seguro que sabes a lo que me refiero.

 

Ante estos problemas hay tres escenarios posibles.

 

El primero que el problema te destruya a ti o al proyecto.

Esto te pasa porque eres “frágil” ante esos problemas.

Eres como Damocles del que pendía sobre su cabeza de una espada colgada de una crin de caballo.

 

La otra opción sería ser lo opuesto a frágil.

¿Pero qué es lo opuesto?

Pensarás que es “robusto”.

Si eres robusto, el problema no te afectará. Hasta cierto límite. Llegará un momento en que un problema o una acumulación de problemas te supere y terminarás rompiendo.

Eso sí, aguantas mucho más que los demás.

Eres como el ave Fénix que moría y volvía a surgir de sus cenizas.

No es buena solución.

Porque la robustez no es lo opuesto a la fragilidad.

 

Según Nassim Taleb, lo opuesto a la fragilidad es la antifragilidad.

La antifragilidad sería la capacidad de enfrentarte a los problemas, pero salir reforzado de ellos.

A más problemas lo que te pasa es que no solo resistes, sino que te haces más fuerte.

Eres como una Hidra que si le cortas una cabeza le salen dos.

 

Este concepto se puede aplicar a todas las áreas de la vida y por supuesto a la parte profesional.

Conocer bien los aspectos que te permiten ser antifrágil no es sencillo y requiere que aproveches las oportunidades que te da la opcionalidad y la variabilidad del entorno.

Es decir, aprovechar las oportunidades que te da la vida con este nuevo enfoque de sacar partido y reforzarte te permitirá buscar opciones que te aportan mejor rendimiento.

 

Pongamos un ejemplo sobre un proceso cotidiano profesional.

Tienes un cliente que te ha pedido un presupuesto y no tienes muy claro cuanto pasar.

Un técnico frágil buscaría pasar un presupuesto barato por miedo a que no le contrate, un técnico robusto tendría una estructura de precios establecida y si no le contrata ya encontrará a otro cliente mejor.

Un técnico antifrágil pasará un presupuesto, pero intentará hablar con el cliente para ver si encuentra pistas de qué quiere, buscará nuevas necesidades que no haya pedido el cliente para hacer una oferta mejor, si finalmente no se lo acepta preguntará porqué para averiguar los precios de la competencia y así pasar mejores presupuestos. Al final de un presupuesto no aceptado sacará información para que le contraten otros dos presupuestos.

 

Es difícil asimilar el concepto en unas líneas de una newsletter cuando Taleb usó más de 600 páginas en su libro Antifrágil, pero te animo a que leas el libro pues es un concepto fundamental que tienes que manejar en el entorno de incertidumbre que vivimos ahora.

 

Muchas gracias por leerme y un abrazo digital.

 

P.D. Al final resolvimos el marrón y aprovechamos la situación para aclarar otras muchas dudas que tenía el proyecto y nos ha reforzado de cara al cliente.

Número de suscriptores: 112

Si conoces a alguien que le pueda interesar este contenido, envíale esta newsletter por correo y pídele que se suscriba.
Suscríbete
Cancelar la suscripción   |   Gestiona tu suscripción   |   Ver online
facebook  twitter  linkedin  youtube  instagram