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#053. El lecho de Procusto

by José Luis de la Rocha

En la pasada newsletter te hablé de cómo podemos usar la tecnología a nuestro favor, como centauros, o dejarnos dominar por ella, como minotauros perdidos en el laberinto. 

 

Ya sabes que el minotauro acabó muerto por Teseo, el héroe griego que se enfrentó a varios monstruos y villanos en sus aventuras. Plutarco nos cuenta cómo Teseo mató, entre otros, a Perifetes, Sinis, Quirón, Cerción y Procusto

Este último era un gigante que tenía una posada donde invitaba a los viajeros a dormir en una cama muy especial. Su obsesión era que todos los huéspedes tuvieran el mismo tamaño que la cama, así que si eran más altos les cortaba las extremidades que sobraban y si eran más bajos los estiraba. Hasta que llegó Teseo.

 

Este mito inspiró al autor Nassim Taleb para crear el concepto de lecho de procusto, que describe la tendencia humana a forzar la realidad para que se ajuste a nuestras ideas preconcebidas, ignorando o eliminando lo que no encaja. Taleb usa esta metáfora para criticar cómo los humanos nos enfrentamos a la incertidumbre, lo desconocido y lo invisible. En lugar de aceptar la complejidad y la diversidad del mundo, tendemos a simplificarlo y reducirlo a categorías, términos y modelos que nos resultan familiares y cómodos. Así, nos engañamos a nosotros mismos y nos perdemos la riqueza y la sorpresa de la vida.

Esta forma de pensar se ve reforzada por nuestro sesgo de confirmación, que según Kahneman y Tversky es la tendencia a buscar, interpretar y recordar la información que confirma nuestras creencias previas. 

Así, ambos conceptos nos alertan de los peligros de simplificar y reducir la complejidad y la diversidad de pensamientos, que en estos tiempos se ve tan extendida.

 

En nuestro sector estos conceptos están muy bien implantados con la típica frase que habremos escuchado tantas veces del "esto siempre se ha hecho así". Pero esta frase no es verdad, por lo menos no es una verdad absoluta. Lo que pasa es que el que dice eso no ha conocido otra forma de hacerlo.

Y las nuevas creencias se han forjado adaptando "la cama" para que encaje la mayoría de la sociedad. Esto ha facilitado la mediocracia y esta el deterioro de la profesión para conseguir, por ejemplo, que muchos buenos delineantes se convirtieran en malos arquitectos o ingenieros.

Es el pensamiento del minotauro y yo os invito a despertar y pensar como Teseo.

 

Para ayudarte en esto, te recomiendo que leas el libro El lecho de Procusto, donde Taleb expone su visión del mundo a través de una serie de aforismos filosóficos y prácticos, que abordan temas como la ética, la ciencia, el arte, la política, la religión, el amor, la muerte y la felicidad. 

También os invito a leer a Khaneman, principalmente su bestseller de Pensar rápido y pensar despacio.

 

Muchas gracias por leerme y un abrazo digital.

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