Porque los humanos somos muy optimistas con la evolución de la tecnología que conocemos. Como con el salto al futuro para el 21 de octubre de 2015 de Marty McFly.
Pero lo que peor se nos da es anticipar disrupciones tecnológicas. Tendemos a generar un futuro hiperdesarrollando la realidad que conocemos.
En esta newsletter voy a jugar a hacer conjeturas para ver si suena la flauta y adelanto tendencias de futuro.
Si echamos la vista atrás vemos como el software, en general, se ha desarrollado desde una tecnología “on-premises” a una “as a service”.
En nuestro sector de arquitectura e ingeniería ese proceso no ha sido tan evidente probablemente por la demanda de un hardware muy exigente.
Por otro lado, hemos pasado de tener licencias en engorrosas pastillas físicas hasta llegar a las licencias digitales. Y, a su vez, hemos pasado de adquirir programas con un coste de compra perpetua con actualización anual a programas con suscripción. Incluso hay alguno, que todos conocéis, que ha comenzado a ofrecer pago por uso.
Esta evolución quizás tiene un componente más lucrativo para las empresas y con el fin de luchar contra la piratería.
Hasta aquí nada nuevo.
Aquí viene mi conjetura.
Veo claramente un paso hacia empaquetar las aplicaciones en la nube con pago por uso.
Internamente el software correrá en una máquina virtual con la potencia necesaria para cubrir tus necesidades sin tener que desembolsar una pasta en un equipo potente.
Así si podría tener sentido determinados costes tan elevados de algunas aplicaciones, si por el mismo precio, me estás ofreciendo una solución de hardware a la medida.
Esto que te estoy contando no creo que esté tan lejos. Quizás no para el año que viene. Pero es una solución muy beneficiosa para las compañías. Por eso le veo mucho futuro.
Actualmente, esta tecnología ya está disponible y a tu alcance.
Existen soluciones de equipos virtuales como los que ofrecen Amazon con AWS o Microsoft con Azure o Google con Google Cloud y otras muchas compañías.
Amazon tiene un servicio de servidores virtuales, almacenamiento de espacio, bases de datos relacionales y un Marketplace de aplicaciones en la nube que muchas empresas usan para después ofrecerte servicios de almacenamiento con su marca o productos empaquetados y almacenados en los servidores de Amazon.
Para que te hagas una idea, Amazon obtiene mayor beneficio por sus servicios en la nube que por la venta de productos.
Entre todos estos servicios tienen uno que, aunque no forma parte de nuestros procesos habituales de uso, creo que a futuro es un enfoque que puede ser muy muy interesante para todos nosotros.
Me refiero a los servidores virtuales EC2. Estos son instancias de ordenadores virtuales que creas y accedes a ellos mediante escritorios remotos. Puedes tener todas las estancias que quieras y cada una de ellas las puedes personalizar según tus necesidades y pagas por ellos según el tiempo de uso que hagas.
Hay soluciones muy básicas y otras que son una pasada.
El pasado jueves 30 de noviembre tuvimos una charla en el Grupo de Usuarios BIM de Sevilla muy interesante que nos ofreció Edgar Lagos dónde nos enseñó a montar una máquina virtual en AWS.
Te puedes montar un equipo con 32gB de RAM, un procesador de 16 núcleos y una nvidia Tesla T4 y te cuesta apenas 2€/hora.

No es para tenerlo todo el día enchufado, pero te permite resolver en poco tiempo lo que con un equipo normal te llevaría todo un día y sin tener que soltar 5000€ por un equipo equivalente.
Piensa en que tienes que hacer un cálculo de estructuras, un render, una unión de nubes de puntos o cualquier otro proceso que te lleve horas en tu equipo. El proceso normal lo haces en tu equipo de escritorio y después lo subes a la nube y lo ejecutas en la máquina de Amazon en minutos.
O imagina presentar a un cliente, desde la Smart TV del salón de su casa, un vistazo de su vivienda con ese programa de visualización que necesita un equipazo para mover con todo detalle y soltura. Y todo por pocos euros.
Yo ya estoy investigando en esta línea y espero en el futuro tener una máquina virtual que os pueda mostrar.
Muchas gracias por leerme y un abrazo digital.